20 de Mayo: El Poder de Un Pensamiento

Escucha:

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. (Filipenses 4:8)

Piensa:

Asi como una palabra, puede levantar o derrumbar a otro, asi un pensamiento que tengamos de nosotros mismos, puede impedirnos avanzar o darnos la fuerza para superar una carga.

Pasé muchos años siendo infeliz porque desde el momento en que despertaba en la mañana, comenzaba a pensar cosas negativas, tristes y depresivas. Ahora puedo decir verdaderamente que no he sido más una víctima de esa situación, desde que el Espíritu Santo me ha ayudado a aprender cómo operar con la mente de Cristo que está dentro de mí.

Tal vez, tu como yo, has pasado años pensando pensamientos incorrectos. La buena noticia es que, con la ayuda de Dios, hoy puedes cambiar.

Si luchas con pensamientos negativos, es importante que le hagas frente al hecho de que tu vida no cambiará hasta que tus pensamientos lo hagan. El pensamiento renovado, como el de Dios es vital para el cambio.

La Biblia tiene mucho que decir sobre qué tipo de cosas deberíamos pensar en. Filipenses 4: 8 nos dice que pensemos en cosas que nos construyan, no que nos derriben. Quiero desafiarte hoy. En lugar de despertarse por la mañana e inmediatamente pensar en pensamientos negativos, elige una positiva verdad de las Escrituras y concéntrate en ella todos los días cuando te despiertes. Deja que la Palabra de Dios crezca en ti y transforma tu mente. Arregla tu mente sobre las cosas buenas y disfruta de los cambios divinos que ello trae.

Ora:

Dios, estoy listo para cambiar y vivir con la mente de Cristo. Ayúdame a pensar solo en lo que es verdadero, digno, justo, puro, amable, honorable, virtuoso o algo que merezca elogio, todo lo que sea de Ti. Amén

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19 de Mayo: Levanta al Humilde

Escucha:

“Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros” (1 Pedro 5:6-7)

Piensa:

A todos nos ha pasado, nos cuesta mucho aprender a descansar nuestras cargas en el Senor, a confiar en el plan que tiene para nosotros y no en aquello que nosotros mismos consideramos que es lo mejor. Y es que se nos hace difícil entender, por costumbre, y a veces, es cierto, por terquedad, que lo único que depende de nosotros es el esfuerzo que dedicamos a cada meta, y no los resultados, pues ellos corresponden sólo a la voluntad de Dios.

De allí cabe preguntarse: Ya que Jesús nos invita a depositar toda ansiedad en Él, ¿Por qué muchos de nosotros nos negamos a hacerlo? Tal vez no nos damos cuenta cuán infelices somos cuando llevamos la carga de la preocupación.

La única forma de tener la victoria en nuestras vidas es seguir la sabiduría de Dios, y Él dice que debemos dejar de preocuparnos si queremos tener paz. Entonces, cuando cosas vienen en nuestro camino, hacen que nos preocupemos, necesitamos la ayuda de Dios ¿Cómo lo conseguimos? Primera de Pedro 5: 6 dice que nosotros necesitamos humillarnos.

Eso parece bastante claro y simple, pero algunos continúan luchando porque son demasiado tercos para pedir ayuda. Pero los humildes consigue la ayuda. Entonces, si la manera en que haces las cosas no está funcionando, ¿por qué no intentarlo a la manera de Dios?

Cuando nos humillamos y pedimos la ayuda de Dios, entonces Él es capaz de liberar Su poder en nuestras situaciones. Es solo entonces que realmente podremos disfrutar la vida Así que hoy se humilde y déjalo que Él cuide de tus preocupaciones.

Ora:

Dios, sé que no puedo manejar mi vida en paz por mi cuenta, así que me humillo hoy y pido Tu ayuda. Confío en Ti y te concedo el control de mi vida. Amén

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18 de Mayo: La Senda Paciente

Escucha:

“Los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas” (Isaías 40:31).

Piensa:

¿Quiere usted lo mejor de Dios para su vida? Por desgracia, muchas personas pierden sus bendiciones porque no están dispuestas a esperar el tiempo perfecto de Él. La Biblia anima a los cristianos a ser pacientes.

David fue un buen ejemplo de esta virtud cuando eligió no usar la violencia para tomar el trono que sabía que sería suyo. El rey Saúl se había vuelto envidioso de las habilidades de David, de su ungimiento, y de que probablemente se convertiría en rey, por lo que planeó asesinar al joven. Dos veces, durante el tiempo en que estuvo persiguiéndolo, Saúl estuvo al alcance de la mano de David, quien pudo fácilmente haber matado a su perseguidor. Pero en ambos casos, escogió esperar el tiempo de Dios. No estuvo dispuesto a tomar el asunto en sus manos, a pesar de que ello le habría dado un gran alivio.

Afortunadamente, David fue paciente. Notemos los atributos que le permitieron esperar el tiempo del Señor. Primero, tenía una fe fuerte, y confiaba en que Dios le daría la victoria en el momento adecuado y por el método correcto. Segundo, tenía los valores correctos; matar a un rey habría vulnerado su conciencia. Tercero, el discernimiento lo ayudó a comprender que el asesinato habría significado salirse de la voluntad de Dios. Cuarto, la fortaleza jugó un papel en esta decisión.

La paciencia se refina en los tiempos difíciles, cuando uno se siente frustrado por la espera, y tentado a actuar al margen de la voluntad de Dios. Busque usted siempre la dirección de Dios, y obedezca lo que Él le diga. Recuerde que “los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas” (Is 40.31).

Ora:

Señor, fortalece en mi el don de la paciencia para esperar los buenos tiempos que tienes para mi vida. Si la angustia invade mi corazón, sustitúyelos por la paz sanadora que solo Tu nos brindas.

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17 de Mayo: Seguir Su Sabiduría

Escucha:

Porque el Señor da la sabiduría; conocimiento y ciencia brotan de sus labios. (Proverbios 2:6)

Piensa:

La vida no es divertida cuando dejamos que nuestros sentimientos la manejen. Los sentimientos cambian día tras día, hora tras hora e incluso momento a momento. A menudo nos mienten. En resumen, no podemos confiar en nuestros sentimientos, porque varían con rapidez y más en un mundo como el actual, donde todo es cada vez más inmediato, más volátil y con mayor prisa.

No obstante, ante esa realidad, podemos elegir, como seguidores de Cristo, ignorar las emociones falsas y vivir de acuerdo con la verdad y la sabiduría. Deja que te dé algunos ejemplos …

Tal vez te has encontrado en una multitud de personas y sentiste como si todo el mundo hablara de ti. Eso no quiere decir que lo fuera. Tal vez sientas que nadie te entiende, pero eso no significa que no ellos no te entienden. Puedes sentirte incomprendido, poco apreciado o incluso maltratado, pero eso no significa que lo sea. Estos son solo sentimientos.

Necesitamos ser personas maduras y disciplinadas, decididas a caminar en el Espíritu. Se necesita un acto constante de voluntad para elegir hacer las cosas a la manera de Dios en lugar de hacerlo a nuestra manera.

Aunque ocasionalmente nos podamos sentir bombardeados por emociones negativas, no podemos permitir que esos sentimientos controlen y arruinen la vida. En cambio, podemos elegir seguir la verdad, sabiduría, conocimiento y entendimiento de Dios.

Ora:

Dios, mis sentimientos con frecuencia van en contra de Tu sabiduría y tratan de engañarme, pero no permitiré que manejen mi vida. Guíame con Tu verdad para poder estar conectado Contigo y no ser controlado por mis constantes cambios emocionales.

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16 de Mayo: Amor Por Ti Mismo

Escucha:

“…para que la participación de tu fe sea eficaz en el conocimiento de todo el bien que está en vosotros por Cristo Jesús” (Filemón 6)

Piensa:

Puede que no pienses muy bien de ti mismo, pero Dios quiere que sepas quien eres en Cristo y que te quieras y valores, que reconozcas claro, tus limitaciones, pero que tambien veas los maravillosos dones que el ha puesto en ti para que lo glorifiques dia a dia en cada uno de los pasos que emprendas.  Aquí hay cinco consejos prácticos para ayudarte a aumentar tu auto aceptación y tu confianza de saber quién eres en Cristo.

  1. Nunca hables negativamente sobre ti. La comunicación de tu fe se hace efectiva al reconocer cada cosa buena en ti a través de Cristo Jesús, no enfocándote en tus debilidades y defectos.
  1. Evita compararte con los demás. Peter se encontró con este obstáculo cuando se comparó con otro discípulo. Él dijo, … Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y este qué? Si quiero que él permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué? Tú sígueme no más. No estamos llamados a comparar, sino a obedecer.
  1. Deja que Dios determine tu valor. Recuerda, debido a Jesús, ya has sido aceptado por Dios.
  1. Mantén tus defectos en perspectiva. Está bien ver dónde necesitas mejorar, pero asegúrate de apreciar tu progreso.
  1. Descubre la verdadera fuente de confianza. Si colocas tu confianza en Dios, no puedes evitar tener una actitud saludable. Haz tu mejor esfuerzo y déjale los resultados a Él.

Ora:

Dios, gracias por aceptarme incluso cuando yo tengo problemas para aceptarme. Ayúdame a reconocer las buenas cualidades que me has dado y mantener mis defectos en perspectiva mientras encuentro mi confianza en Ti.

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