Cristiana que se negó al Islam pago un alto precio por su fe

Mounira, una mujer que se negó al Islam decidiendo ser una fiel cristiana, fue golpeada por su marido hasta quedar casi inconsciente, dado que el hombre no soportaba verla orar y leer la Biblia en su hogar.

Para evitar que su esposa fuera los domingos a la iglesia para alabar a Dios, él la encerraba en una habitación. Hasta que se cansó de ella, divorciándose y echándola a la calle con su hijo menor para que se valiera por sí misma. Esperando que negara a su Dios y volviera, ella se mantuvo firme en su fe.

Por si fuera poco, la familia de Mounira, que también estaba en contra de su fe, contrató una turba para matarla y a un hechicero para afligirla con un espíritu malo. Sin embargo la Palabra dice: “El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre”.

Estando en la calle, aparentemente habiéndolo perdido todo y enferma de diabetes; oró con mayor intensidad, tocando en corazón de Dios. Poco después llegó una ayuda inesperada del CPI, el cual le suministró de todas sus necesidades, para ella y su hijo.

“Todavía estoy bajo amenaza y presión debido a que mi familia y mi ex marido buscan matarme; sin embargo, me alegro cada día en el Señor, porque Él es mi fuerza, mi edredón y mi protector. Yo sé que nunca me abandonará”, sostuvo Mounira.