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Día 23: Éxodo 17 al 19

Día 23: Éxodo 17 al 19

Lee los capítulos 17 al 19  del libro de Éxodo (puedes leerlos dando click aquí: Exodo 17-19)

Notas De Estudio

Capítulo 17: Episodios donde falta el agua, en la travesía de Israel por el desierto, serán comunes. Algo particular de esta ocasión es que esta prueba hizo que los israelitas cuestionaran el hecho de que Dios estaba con ellos, impresionante conclusión cuando tienes una columna de nube y otra de fuego que te guía constantemente o cuando has visto mares abrirse y ejercito siendo aplastados. Pero: así somos, nuestras inseguridades y miedos no nos dejan ver más allá de las necesidades del momento. Moisés va con testigos a Sinaí (Horeb) desde donde fluirá agua hasta el lugar donde los israelitas se encuentran.
“Amalec” una tribu descendiente de Esaú, eran nómadas y vivían en el Neguev y en Sinaí. Veremos que su disputa con Israel es continúa, llegando al punto de unirse a otros con el fin de exterminarlos (Jueces 3:13; 6:3-5; ¡ Samuel 30:1-2). De acuerdo a Deuteronomio 25:18, este fue un ataque injusto pues aprovechaban la debilidad del pueblo recién salido de Egipto y quien no contaba con un ejercito organizado ni preparación para la guerra. Vemos la primera mención de Josué, quien será sucesor de Moisés. Josué conduce al ejercito pero la victoria de Israel no está en sus guerreros sino que viene departe de Dios, de ahí el Moisés levantar los brazos como “orando” por los Israelitas mientras la batalla ocurre o enfocando el poder de Dios contra el enemigo. Hur es bien conocido por su participación en este pasaje y por Moisés confiar en su ayuda con los israelitas durante un tiempo que estuvo fuera (24:14).
El acto infame de los amalecitas hace que Dios prometa su exterminación. Dios le pide a Moisés que lo escriba en el rollo, una especie de diario que probablemente llevaba Moisés de los acontecimientos en el desierto y que luego se convirtió en parte de lo que ahora leemos en la Biblia.
Capítulo 18: Moisés recibe la visita de Jetro, su suegro. Su esposa e hijos habían sido enviados a él, probablemente por el enfoque de Moisés en la tarea de sacar a Israel de Egipto. Como Israel no llega a Sinaí (Horeb) hasta el 19:2, este evento paso después de ellos asentarse en el monte de Dios.
Su visita resulta ser providencial porque ayuda a Moisés a organizarse y a delegar: “… déjame darte un consejo y que Dios esté contigo…” (19), implica que esta carga delegada podría hacer sentir a Moisés incómodo por tanto necesitaba la ayuda de Dios para poder soltar y delegar sobre un grupo de hombres que tratase casos menores. Hasta ese momento, todo el pueblo (unos 600,000) resolvía sus casos con sólo Moisés como juez. Su consejo es un precedente para las leyes que serán dictadas en próximos capítulos y que ayudarán a los jueces elegidos a tener una idea unificada de cómo tratar cada caso.
De acuerdo a Números 10:29-32 Moisés buscó persuadir a Jetro de que se quedará con ellos y entrase a la tierra prometida, pero este se rehusó.
Capítulo 19: Desde este capítulo hasta el 24 veremos la manifestación del Señor en Horeb (o Sinaí) el “Monte de Dios”. Dios confirma sus promesas a Israel (vs. 3-5) que están condicionadas a la obediencia y cumplimiento del pacto de parte del pueblo. Al ser Israel tan numeroso el sistema usado era de un grupo de ancianos (o líderes de clan) que tenían acceso a Moisés y quienes luego avisaban al resto del pueblo. Por orden del Señor, el pueblo también debe prepararse para la visita poderosa de Dios, que convertirá la montaña en un lugar sagrado:
– Deben consagrarse ritualmente (esto incluía un baño ritual).
– Lavar sus ropas.
– Abstenerse de relaciones sexuales.
La consagración tomaría tres días. La insistencia en que nadie toque el monte tiene que ver con que el lugar ahora es un santuario y como en todo santuario solo personas autorizadas entran a los lugares más consagrados.
A pesar de que Moisés le ha advertido al pueblo por orden de Dios, de que no deben atravesar el monte, el Señor desea que esto le sea confirmado al pueblo. Es interesante como Moisés “le recuerda” a Dios que ya El se lo había dicho, Dios parece ignorarlo y le pide que busque a Aarón.
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