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Día 26: Éxodo 26 al 28

Día 26: Éxodo 26 al 28

Lee los capítulos 26 al 28  del libro de Éxodo (puedes leerlos dando click aquí: Exodo 26-28)

Notas De Estudio

Capítulos 26: Inician las instrucciones básicas e hiperdetalladas de lo que será el “Tabernáculo”, una tienda gigante y diseñada para ser movible y fácil de transportar, que serviría como lugar de adoración para los israelitas durante el tiempo en el desierto. La lectura de este tipo de descripciones (junto a la de las genealogías) son las más difíciles de captar nuestra atención, pero son necesarias e interesantísimas, especialmente cuando le prestas atención a la cantidad impresionante de detalles que se tomaban en cuenta y con la precisión con que las cosas se construyeron al mismo tiempo que el pueblo peregrinaba en el desierto.
Las instrucciones se dan junto a un “según el modelo que se te mostró en el monte.” (v. 30), dando a entender que no solo hay una descripción oral sino que también hubo cierta revelación visual de cómo debía ser construido. Su frente debe estar de cara al Oriente, algo que se repetiría en la construcción del templo en Jerusalén. A falta de templo los israelitas oraban hacia el este.
Estaba hecho con cuatro capas de cortinas:
1- La inferior (que iría debajo de las otras 3) con los materiales más finos (v. 1-6)
2- La segunda capa que iría sobre el Tabernáculo, hecha con materiales menos preciosos (7-13)
3- La superior hecha de materiales más corrientes y que consistía en dos capas: una de piel de carnero y otra de cuero de cabra de la mejor calidad (v. 14)
Luego una estructura de madera para brindar estabilidad.
Capítulo 27: Inicia con instrucciones detalladas del altar de las ofrendas quemadas y luego pasa a la descripción de cómo estaría construido el atrio (patio alrededor del Tabernáculo). Como estos se encuentran en las afueras del Tabernáculo sus materiales también son menos preciosos. El altar de bronce (como también se le conoce al altar de las ofrendas quemadas) era el altar principal en el que los animales y las ofrendas de grano eran quemadas y rociadas con vino (libaciones). Estas ofrendas se hacían dos veces al día (Éxodo 29:38-43). Estos sacrificios (debemos aclarar, sí: debemos aclarar) eran ofrecidos como una expresión de gratitud y honor, en otros casos de purificación y expiación (cubrir o tapar pecados), no como una forma de “alimentar a Dios”.
El significado de los cuernos no es conocido, aunque el Salmo 118:27 habla de atar sacrificios en ellos. Sí sabemos que se usaban como “asilo”: si una persona necesitaba ser perdonada después de haber hecho algo que merecía castigo, generalmente entraba al atrio y se aferraba a los cuernos del altar para pedir misericordia.
Capítulo 28: Aarón y sus hijos son elegidos como los sacerdotes del Dios Altísimo, este sacerdocio será hereditario: solos sus descendientes ejercerán esta posición entre el pueblo de Israel. En ninguna parte de la Biblia se nos da una explicación de por qué Aarón es elegido para este privilegio, aunque la tradición judía lo conecta con que es conocido como un amante de la paz y quién promueve la reconciliación acercando la gente a la Torá (lo que nosotros conocemos como Pentateuco). A pesar de que se menciona con mucho detalle sus vestiduras (debe ser hermosa, debe distinguirse entre los demás), no vemos que haya mención de cómo debían ser sus zapatos o cómo cubrirían sus pies, el 30:19 parece indicar que oficiaban descalzo, como sus descendientes todavía al día de hoy hacen al recitar la bendición sacerdotal (Números 6:24-26) en las sinagogas.
Entre toda la vestidura mencionadas, me gustaría enfatizar estas dos:
1- El efod y el pectoral, aunque se les describe de forma separada formaban una sola pieza. El efod es mencionado en otros pasajes como un instrumento para consultar la voluntad del Señor en momentos en que se necesitaba tomar decisiones importantes (1 Samuel 14:17-19; 1 Samuel 23:9; 1 Samuel 30:6-8)
2- En el borde de su manto el sacerdote llevaba unas campanillas o cascabeles. Estas campanitas se mantenían sonando mientras el sacerdote oficiaba en el Lugar Santísimo (donde solo podía entrar una vez al año), si dejaban de sonar indicaba que el sacerdote había muerto (¿no se había preparado para entrar a la Presencia de Dios?) y era halado por una cuerda que se ponía alrededor de su cintura, ya que todos los demás tenían prohibido entrar al lugar.
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