Inicio » Noticias » LaBibliaCompleta » Día 27: Éxodo 29 al 31
Día 27: Éxodo 29 al 31

Día 27: Éxodo 29 al 31

Lee los capítulos 29 al 31  del libro de Éxodo (puedes leerlos dando click aquí: Exodo 26-28)

Notas De Estudio

Capítulo 29: Se narra el proceso complejo donde se ordenaban por primera vez a aquellos que estarían ejerciendo el oficio sacerdotal. La ceremonia tenía seis partes: lavar, vestir y ungir los sacerdotes, seguido por tres sacrificios.
El poner las manos sobre el animal antes del sacrificio en esta ceremonia en específico, indicaba que se hacía por ellos, y el animal “cargaba” con la culpa de Aarón y sus hijos. Esta ceremonia sería el patrón para la consagración de sacerdotes en el futuro y debía durar siete días, y los sacrificios servirían como guía de los sacrificios que serían ofrecido por los sacerdotes a diario en el futuro.
La última parte del capítulo (38-42) es sobre las ofrendas diarias (“tamid”) que consistía en ofrendas de cosas que eran alimento básico para los israelitas: cordero, trigo, aceite y vino.
Capítulo 30: sigue con las instrucciones sobre otros elementos del tabernáculo (altar del incienso, lavamanos de bronce) y de productos consagrados que serían usados como parte del tiempo de adoración.
El altar de incienso estaría dentro del tabernáculo, era un elemento importante porque debía colocarse justo frente a la cortina del Lugar Santísimo. El perfume del incienso disminuía el olor provocado por las constantes ofrendas animales que se hacían alrededor del altar, manteniendo el lugar perfumado y con un olor agradable y purificador.
Los censos se hacían generalmente para propósitos militares, distribución o redistribución de la tierra o para asignación de impuestos. El dinero recaudado en el censo se usaría para el Tabernáculo. Los censos en Israel debían ser autorizados por el Señor, cualquier censo sin esta autorización pondría al pueblo en peligro (ver 2 Samuel 24:1-15).
El resto del capítulo da detalles y la fórmula para la elaboración del aceite de la unción y del incienso sagrado. Aunque los detalles no incluyen el proceso de mezcla (importante para que cualquier producto mantenga una consistencia en su esencia) se les prohíbe al pueblo de Israel usar la misma fórmula para el aceite de uso personal y el incienso que se usaba para las casas u otro propósito.
Capítulo 31: junto con revelar todo esto a Moisés, el Señor había dispuesto a hombres creativos (Bezalel y Aholiab) a quienes se le había dado la capacidad por el Espíritu de Dios para que pudiesen elaborar al pie de la letra todo el material concerniente al Tabernáculo y también la elaboración de la ropa sacerdotal.
El capítulo termina haciendo énfasis en el día de reposo. Uno se puede preguntar: ¿por qué repetir tanto y constantemente sobre guardar este día? Bueno, la forma en que vivimos nos da la respuesta: trabajamos como locos, con tiempos de descansos limitados, el tiempo en que no estamos trabajando hacemos diligencias o lo llenamos de actividades (a los hebreos se les prohíbe hacer cualquier otra actividad que no sea estar descansando y disfrutar de la Presencia de Dios) y el tiempo que nos sobra ni siquiera lo dedicamos en calidad al Señor (haga énfasis por favor en “el tiempo que nos sobra”). No creo que los israelitas hayan sido diferentes. Viniendo de trabajar usando cada día de su semana como esclavos, en una sociedad donde si dejabas de trabajar un día no comías, requería una carga de fe poder aparta un día completo para descanso y el Señor. Por eso el énfasis y el recordatorio.
Anímate a comentar o preguntar.