Día 9: Génesis 25 al 27

Lee los capítulos 25 al 27  del libro de Génesis (puedes leerlos dando click aquí: Génesis 25-27)

Notas De Estudio

Capitulo 25: Abraham se casa nuevamente, pero sus descendientes (entre los que encuentra Madián, padre de los Madianitas, otro de esos pueblos que le hicieron la vida imposible a los Israelitas cuando entraron a la tierra prometida) no heredarán junto con Isaac, así que les da regalos y los envía al Oriente (otra vez el Este, el destierro). A pesar de que se menciona a una sola mujer, el verso 6 habla de “sus concubinas”. Siendo plural, lo único que podemos es conectar a Cetura con Hagar y sobre-entender que se refiere a ellas dos como las concubinas.
Abraham muere y es enterrado junto a Sara, Ismael e Isaac lo entierran. Parece que ellos tienen privilegios entre los demas hijos. Si Abraham tenía 100 cuando su hijo Isaac nació, e Isaac tenía 60 años cuando nacieron sus hijos, entonces Esaú y Jacob tenían 15 años cuando su abuelo murió. Eso sitúa la historia de la muerte de Abraham en una cronología anterior del próximo capítulo (26). La única razón para esto sería cerrar la historia de Abraham para darle paso a la historia de Isaac y su descendencia.
En la lista de los descendientes de Ismael notamos que tuvo 12 hijos que formaron 12 tribus, un paralelo a Jacob (Israel) que tuvo 12 hijos que formaron 12 tribus.
Rebeca es esteril como Sara, algo común en las historias de nacimientos especiales en la Biblia. Pero, ahora espera mellizos pues Dios contestó la oración de Isaac. El menor será favorecido sobre el que nazca primero. Dios favoreciendo al hijo más joven es familiar en historias que hemos visto antes: Caín y Abel (4:4-5), Ismael e Isaac (21:12) y que veremos en la historia de José (37:3). El nombre de Jacob significa “usurpador”, y eso es lo que veremos que hace toda la vida. Jacob y Esaú (su nombre significa “el peludo”, también se le conoce como Edom que significa “rojo”) tenían temperamentos diferentes: Esaú cazador, hombre de acción y quizás violento; Jacob tranquilo, de la casa y más calculador.
La conducta impulsiva de Esaú favorece a Jacob quien, actuando de acuerdo a su nombre, aprovecha un momento de hambre de Esaú para negociar con él la primogenitura. Es bastante cómico que su padre también entrega la primogenitura a Jacob después de un buen plato de comida.
Capítulo 26: Inicia con una historia similar a las pasadas en Egipto y entre los filisteos, con Abraham y Sara. Sólo que esta vez no se consuma la toma de esposa pues Abimelec los ve acariciándose.
El capítulo continúa mostrándonos los que serían episodios regulares entre pastores de costumbres nómadas: peleas por pozos, negociaciones para “partir camino” ya que a uno le va mejor que a otros, los pozos son de quiénes los descubren, así que prefieren taparlos en vez de usarlos y que después sean reclamados.
Isaac y Abimelec hacen un acuerdo de paz en el mismo lugar en que Abraham lo hizo con él y parece que se “renombra” el pozo con su antiguo nombre (¿confirmación?): BeerSeba o “Pozo del Juramento” (Génesis 21:22-34) Las dos historias (Abraham, Sara, Abimelec, e Isaac, Rebeca, Abimelec) son tan paralelas, que la de Abraham termina de la misma forma: haciendo un acuerdo en el mismo lugar.
Vemos en Isaac un hombre más pasivo que los demás patriarcas (Abraham y luego Jacob hijo de Isaac), él sería como un intermedio entre lo que se cumple de lo prometido a Abraham en Jacob y sus hijos, por supuesto parte de la primesa. La decisión de Esaú buscar esposas entre mujeres de otra raza inicia una tensión que influencia lo que viene.
Capítulo 27: Este capítulo es clave y central en la narrativa bíblica. No creo que hay que dar muchos detalles de lo que pasó, sino destacar algunas cosas:
– Isaac encarga a su hijo cazar y preparar un animal para entonces bendecirlo. Una traducción más literal del verso sería “para darte una bendición desde lo más profundo de mi alma.”, y denota que la comida en cierta forma lo fortalecería para hacerlo. Esta bendición “desde lo más profundo” de su alma, es lo que impide que más adelante se le de la misma bendición a Esaú.
– Nos preguntamos: ¿cómo una madre conspira junto a uno de sus hijos en contra de su otro hijo? De hecho: Jacob (el usurpador ¿recuerdan?), se ve más preocupado por lo que van a hacer que Rebeca. Diríamos que ella tenía pendiente lo que el Señor le había dicho cuando ella consultó por las molestias del embarazo (aunque nunca lo menciona y tanto Isaac, el padre, como los hijos parecen ignorarlo), pero no podemos negar la influencia en el cumplimiento del plan de Dios de dos factores:
1- Jacob era un hombre de su casa, por ende más apegado a su madre, gozaba de su favor.
2- Esaú había roto un estricto código familiar y buscó esposa entre las mujeres del lugar: algo que alteró a Rebeca.
– El plan se lleva a cabo: Jacob engaña a Isaac y recibe la bendición. Una buena pregunta sería: ¿un hombre ciego no debería confiar más en lo que escucha que en lo que toca? La respuesta de Jacob en el verso 20 (“El Señor tu Dios me ayudó…”) a la respuesta de Isaac, parece una forma inconsciente de admitir que todo esto era plan de Dios.
Esaú se da cuenta y pide ser bendecido, pero las bendiciones son algo serio, se hacen delante de Dios y no son transferibles. Lo que Esaú recibe es subordinación a su hermano con una promesa de futura liberación, que parece cumplirse en lo mencionado en pasajes como 2 Reyes 8.2o-22.
– Esto obviamente inicia una tensión, y así como Caín decide matar a Abel (Génesis 4) Esaú decide matar a su hermano. Rebeca interviene apelando a que no le gustaría que Jacob se casase con alguna mujer del lugar y Jacob huye (veremos más en el cap. 28) pero bajo la excusa de buscar una esposa de entre sus parientes.
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