Inicio » Noticias » EEUU: Cambios en leyes de libertad religiosa abre debate
EEUU: Cambios en leyes de libertad religiosa abre debate

EEUU: Cambios en leyes de libertad religiosa abre debate

Las recientes modificaciones en las leyes de libertad religiosa en Indiana y Arkansas pone sobre la mesa el desfase generacional en los Estados Unidos.

Los gobernadores de ambos estados tomaron la decisión de rectificar las legislaciones después de que críticos se quejaran de que las mismas discriminan a los homosexuales.

El gobernador de Indiana, Mike Pence, firmó la revisión el jueves 2 de abril que aclara que las empresas no pueden discriminar a las personas debido a la “raza, color, religión, ascendencia, edad, origen nacional, discapacidad, sexo, orientación sexual, identidad de género o del servicio militar de Estados Unidos”.

Las iglesias y organizaciones religiosas estarán exentas de la ley de libertad religiosa.

Pence dijo en un comunicado: “En medio de este debate furioso, yo he rogado fervientemente por la sabiduría y la compasión, y he sentido las oraciones del pueblo a través de este estado y de toda la nación”.

Los gobernadores de esos dos estados esperaban las protestas de demócratas o activistas de los derechos de gays y lesbianas. Con lo que no contaban era con la oposición diametral de gran parte de la comunidad empresarial local y nacional.

“El furor por leyes como la de Indiana demuestra con qué facilidad grupos minoritarios pueden secuestrar una religión entera e insistir en que esa práctica religiosa requiere discriminar a ciertos grupos”, explicaba en un artículo de opinión la escritora Rafia Zakaria.

En Arkansas, donde se encuentra la sede de Walmart, el mayor empleador privado del mundo y del estado, el gigante de supermercados fue de los primeros en alzar la voz contra una legislación que, según dijo, “amenaza con minar el espíritu de inclusión presente en todo Arkansas y que no refleja nuestros valores”.

Como hizo el gobernador de Indiana, Mike Pence, el de Arkansas, Asa Hutchinson, pidió una ley enmendada, que finalmente ha sido rebajada de tono para asimilarse a una aprobada en 1993 a nivel federal para proteger a minorías religiosas y garantizar cierto nivel de insumisión en contratos con el gobierno.

Cerca de otra veintena de estados con mayorías republicanas están examinando leyes de libertad religiosa, pero la respuesta masiva de políticos, líderes religiosos, celebridades, empresarios y sociedad civil ha obligado a replantear el riesgo político de una afrenta contra las uniones del mismo sexo, algo que las nuevas generaciones no cuestionan.

Cuando Hutchinson echó marcha atrás para pedir que se enmendara la ley reconoció que su hijo Seth había firmado una petición contra la iniciativa legal que él iba a ratificar.

“Este proyecto de ley en otro tiempo no hubiese sido controvertido”, llegó a decir Hutchinson, poniendo el acento en la diferente mentalidad de algunos padres frente a sus hijos en Estados Unidos.

Porque, desde finales de la década de los años 90, Estados Unidos ha pasado de tener una mayoría de estados que prohibían explícitamente el matrimonio homosexual a posiblemente estar a pocos meses de legalizar esas uniones en todo el país.

En junio el Tribunal Supremo deberá decidir si es constitucional que los estados prohíban o se nieguen a reconocer matrimonios de homosexuales, una decisión histórica tras décadas de lucha por la igualdad.

Pese a todo, en este país de más de 300 millones de habitantes siempre habrá quien piense que la religión exime de ciertas obligaciones civiles, como aquellos que han donado miles de dólares a una pizzería de Indiana que dijo que jamás prepararía comida para una boda gay.