Ex musulmana arriesga su vida para contar la verdad del islam

“No sabía quién era Mahoma ni Alá. Cuando lo descubrí estaba molesta, triste y decepcionada”, en Suecia, una mujer que antes era musulmana ahora enfrenta amenazas de muerte por exponer con valentía la verdad sobre el Islam.

Mona Walter vino a Suecia desde Somalia como refugiada de guerra a sus 19 años. Estaba emocionada de llegar a un país europeo moderno con derechos para las mujeres. Pero como joven musulmana esa no fue la Suecia que encontró, más bien fue allí donde experimentó un Islam radical de forma diaria.

“Descubrí el Islam en Suecia. En Somalia solo eres musulmán… sin saber del Corán. Pero, al llegar a Suecia vas a una mezquita y allí tienes el Corán. No sabía de lo que era parte. No sabía quién era Mahoma ni Alá. Cuando lo descubrí estaba molesta, triste y decepcionada”, indicó Walter.

Ella descubrió que Alá era un dios que odia y el islam no es una religión de paz. “Mahoma era inmoral y era sanguinario. Un hombre terrible y eso se puede leer en su biografía. Lo que le hizo a los judíos, cómo violó mujeres, cómo mató gente. El mató a quienes no estaban de acuerdo con él”, relató Walter.

Desanimada, dejó el Islam y se hizo atea, hasta que un día un familiar le motivó a leer la Biblia. Ella aún recuerda la primera vez que leyó Mateo capítulo 5, versículo 44, cuando Jesús dijo: “Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen”.

“Fue muy extraño para mí porque en el Islam se trata de matar a tu enemigo. ‘Mata a tu enemigo y a quien rechace el Islam’. Pero Jesucristo era todo amor, paz, perdón y tolerancia y por alguna razón, yo necesitaba eso. Estaba muy feliz. Estaba tan llena de gozo… así que acepté a Jesucristo”, comentó Walter.

Mona dice que el Señor le dio una carga por los musulmanes que no conocen la verdad sobre el Islam. Ella empezó a copiar versos del Corán y dárselos a mujeres musulmanas en la calle. Me han llamado ‘islamofóbica’, que he sido ‘comprada’ y otros nombres ofensivos y terribles”, expresó Walter.

Los musulmanes son normalmente buenas personas, como los demás. Pero cuando leen el Corán se convierten en una máquina asesina, como los grupos radicales. ”Ellos están siguiendo lo que dice el Islam y su profeta”, dijo Mona.

Ahora, Walter usa videos y presentaciones para compartir su mensaje y no se detendrá, aunque su vida corra peligro.