Guerra entre Ucrania y Rusia desata persecución a cristianos

Mission Eurasia, un ministerio de la antigua Unión Soviética, organizó una mesa redonda sobre la forma en que la lucha está provocando persecución religiosa.

Desde que Crimea se anexó a Rusia, y este último ocupó otras partes de Ucrania el año pasado, ha habido un aumento de la intolerancia hacia las iglesias cristianas.

Los pastores y sacerdotes han sido secuestrados y sometidos a duros interrogatorios, torturas, e incluso incautaron sus iglesias.

Dos hijos de un pastor pentecostal y dos diáconos fueron incluso tomados como rehenes y al día siguiente fueron asesinados a tiros en una fosa común.

Los observadores dicen que Rusia tiene una política religiosa que se dirige a los creyentes que pertenecen a más grupos alineados “pro-Ucraniano” o pro-occidental.

“En consecuencia, los que no pertenecen al llamado mundo ruso, por ejemplo, los protestantes y los católicos, se describen como adversarios o enemigos”, dijo el Dr. Mykhail Cherenkov, de la Asociación para la Renovación Espiritual.

“Creo que su coraje y su compromiso con la libertad religiosa finalmente prevalecerá. Dios todavía tiene su mano en el pueblo de Ucrania”, indicó el gobernador estadounidense, Trent Franks.