Hay más de un ladrón

Se roban los alambres eléctricos y telefónicos. Se roban los fondos públicos. Se roban la luz y el agua. Se roban las estatuas. Se roban las elecciones. Se roban los letreros metálicos. Se roban las tapas de alcantarillas. Se roban las drogas decomisadas. Se roban la iluminación pública. Se roban las verjas metálicas. Se roban las playas. Se roban las barras de las carreteras. Se roban los impuestos. Se roban los rieles. Se roban las bombas hidráulicas. Se roban hasta la madre de los tomates. Y uno avergonzado de que el mundo piense que la Patria de Duarte es un país de ladrones.