Iglesia perseguida: En Yemen los cristianos no pueden ir a la iglesia libremente

Un nuevo informe de Open Doors, la organización cristiana que vela por las libertades religiosas en el mundo, acaba de revelar que en Yemen, los cristianos no pueden ir libremente a la iglesia.

Y es que el clima de inseguridad que vive la nación, regida por la ley islámica, representa un grave peligro para los cristianos residentes allí.

En Yemen viven cerca de 9000 expatriados cristianos. Oficialmente no hay iglesias evangélicas, hay cuatro templos católicos y uno anglicano y pueden celebrar el culto en varias ciudades del país, tanto en iglesias, como en viviendas privadas, dependiendo de la situación.

Pero en el norte del país no se permite que haya iglesias. Los judíos, que viven en Yemen, también son extranjeros y disponen de una sinagoga. Muchos expatriados han abandonado el país a lo largo de los tres últimos años a causa de violencia y el peligro de secuestro.

Se calcula, que también hay entre 500 y 1000 cristianos de origen musulmán en Yemen. Pero dado que la apostasía se castiga con la pena de muerte, se ven obligados a vivir su fe en secreto y solo se pueden reunir clandestinamente.

Acontecimientos recientes relacionados con los cristianos de Yemen 

En septiembre de 2012, según un informe procedente de Líbano, al menos un hombre fue crucificado y otros dos ejecutados a manos del grupo yihadista Ansar al Sharia que se ha hecho con el control de una zona de Yemen y ha impuesto la sharía.

Varios meses antes, en un momento en el que el Gobierno yemení fue amenazado por los disturbios y la rebelión, los yihadistas acusaron a estas tres personas de ser agentes o espías de los Estados Unidos.

En enero de 2013, un informe del Gatestone Institute, citó al defensor de los derechos humanos, Abdul Razaq al Azazi, que afirmaba que “los cristianos de Yemen no pueden practicar su religión ni pueden ir a la iglesia libremente”.

Añadía: “El Gobierno no permite que se construyan edificios o lugares de culto sin licencia previa”, señalando que funcionarios católicos, por ejemplo, estaban esperando una decisión del Gobierno sobre si les permitía construir un edificio y se les reconocía oficialmente.

El informe también declaraba que “existen algunas organizaciones cristianas, la mayor parte de ellas extranjeras, por ejemplo la Misión baptista americana, que dirige el hospital Yibla y una Iglesia que sirve a los huérfanos, los pobres y a las mujeres encarceladas”. No obstante, también señalaba que “se trata de organizaciones que se dedican fundamentalmente a servir a la comunidad, no a facilitar el culto cristiano”.

En enero de 2014, una mujer que había sido musulmana y había abrazado el cristianismo fue condenada por un tribunal yemení a recibir tratamiento y medicación en el hospital psiquiátrico de la ciudad de Al Hadida.

Según la prensa, esta abogado de 30 años, Fatima Mohamad as Salem, abandonó el islam tras la matanza perpetrada por Al Qaida en el hospital Al Ardi de la capital, que dejó 200 víctimas (entre muertos y heridos).