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LA ALEGRÍA NO VA INCLUIDA

LA ALEGRÍA NO VA INCLUIDA

#EnergiaPositiva

Los avisos publicitarios suelen presentar más que el artículo que pretenden vender. Una propaganda de una piscina inflable bien puede mostrar una familia feliz chapoteando en ella. ¿Acaso la piscina te garantiza que tendrás una familia feliz?

Cuando me disponía a conseguir una para mis hijos tuve que explicarles que no todo es tan lindo como parece a primera vista. Por ejemplo, después de un día de esparcimiento en la piscina, el agua se pone fría y sucia.

Limpiarla es una tarea nada fácil. Si no la desinflamos después de bañarnos en ella, el pasto de abajo se seca y a la larga puede llegar a oler mal. Les advertí que podrían disfrutar de la piscina en la medida en que estuvieran dispuestos a mantenerla limpia, a esperar a que hiciera buen tiempo y a tener paciencia mientras la inflábamos y la llenábamos.

Lo mismo sucede con los legos. Cuando mis hijos ven avisos de los bloquecitos de colores brillantes, enseguida se ilusionan con armar un transbordador espacial o un avión. Pero por muy bonitas que se vean las imágenes y por mucho que los niños de la foto parezcan divertirse, la felicidad no proviene del juego de legos; es algo que los que juegan tienen que aportar.

Cuando sus creaciones se desarman —como termina ocurriendo con todo lo que se construye con legos—, mis hijos necesitan optimismo y alegría para no desanimarse, y perseverancia para volver a empezar. Esas cualidades no vienen incluidas en el juego de legos; pero sin ellas, en lugar de tener sonrisas, todo son decepciones.

Las cosas, el estatus social o profesional y los bienes materiales por sí mismos no pueden dar felicidad. No hay tienda que venda alegría. Eso viene de dentro, de una vida de entrega y afecto, y de Jesús, la fuente del amor. Él puede ayudarnos a pensar más en los demás que en nosotros mismos. «Me mostrarás la senda de la vida; en Tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a Tu diestra para siempre».

Disfruta de la piscina si tienes una, pero no te dejes deslumbrar por el aviso publicitario. La vida es lo que nosotros hacemos de ella. Con alegría en el corazón, lo demás es de propina.

Eclesiastés 3:12 (NVI) Yo sé que nada hay mejor para el hombre que alegrarse y hacer el bien mientras viva;

Filipenses 4:4 (NVI) Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense!

Isaías 12:2 (NVI)
¡Dios es mi salvación!
Confiaré en él y no temeré.
El Señor es mi fuerza,
el Señor es mi canción;
¡él es mi salvación!»

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