Liberia, libre de ébola, lo celebra y agradece a Dios

La OMS declaró al país libre del virus, tras 42 días sin registrar ningún caso nuevo.

Libre del ébola, los liberianos salieron a las calles a celebrar.
Miles de personas han fallecido a causa del ébola en África Occidental desde el año pasado. Gracias al trabajo local y de diferentes entidades, uno de los países más afectados, Liberia, comienza a cerrar este capítulo, tras ser declarado libre del ébola después de 42 días sin detectar ningún caso.

En Liberia esperan no vivir más los momentos de horror provocados por el ébola. Más de cuatro mil setecientas personas fallecieron desde que el brote de este virus apareció en diciembre de 2013.

Tras la declaración de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los liberianos salieron a las calles a festejar y agradecer a Dios.

“Me siento tan feliz hoy, porque somos libres de ébola, ya que no fue fácil. Pero hoy somos libres. Podemos caminar libremente, podemos hablar con nuestros amigos, podemos aplaudir nuestras manos, podemos estrechar nuestras manos, sólo quiero alabar mucho a Dios por su bondad y por su misericordia, porque no fue fácil”, dijo Diggs Williams, una de las que salieron a celebrar en Monrovia, la capital.

Las iglesias evangélicas celebraron asimismo cultos especiales de agradecimiento por superar una crisis tan dura y que ha afectado a muchos aspectos de la vida diaria del país.

En este nuevo comienzo para Liberia, pero la presidenta del país llama a la ciudadanía a mantenerse alerta, hasta que los países vecinos también superen al mortal virus.

“Ya hemos comenzado el proceso, tomando un enfoque regional, llegando a través de las fronteras para compartir información, intercambiar experiencias y compartir talento. Vamos a intensificar ese esfuerzo, porque sabemos que hasta que ellos estén libres, totalmente libres, no somos libres”, indicó Ellen Johnson Sirleaf, presidenta de Liberia.

El virus mortal se ha cobrado la vida de más de 11.000 personas en Liberia, Guinea y Sierra Leona desde el año pasado.

El trabajo de organizaciones cristianas, como Operación Bendición y Samaritan’s Purse, ha sido fundamental en la lucha para mitigar el brote.