Inicio » Devocional » ¿Madre yo? ¡Jamás!
¿Madre yo? ¡Jamás!

¿Madre yo? ¡Jamás!

Después de renunciar a mi trabajo para dedicarme a mi familia, creo comprender qué lleva a las mujeres a rechazar el don precioso de dar la vida, o a no disfrutarlo, si deciden aceptarlo.