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NUESTRO HUMILDE SALVADOR

NUESTRO HUMILDE SALVADOR

Veamos de qué manera quedó de manifiesto el carácter de Jesús en algunos sucesos trascendentales de Su vida.

Nació en un establo
[María] lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. Lucas 2:7

Fue rechazado por muchos
Vino al mismo mundo que Él había creado, pero el mundo no lo reconoció. Vino a los de Su propio pueblo, y hasta ellos lo rechazaron. Juan 1:10,11 (NTV)

Su entrada triunfal en Jerusalén
He aquí, tu Rey viene a ti, manso, y sentado sobre una asna. Mateo 21:5

Lavó los pies a Sus discípulos
[Jesús] echó agua en una palangana. Luego comenzó a lavarles los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura. […] Después de lavarles los pies, se puso otra vez el manto, se sentó y preguntó: «¿Entienden lo que acabo de hacer? Ustedes me llaman “Maestro” y “Señor” y tienen razón, porque es lo que soy. Y, dado que Yo, su Señor y Maestro, les he lavado los pies, ustedes deben lavarse los pies unos a otros. Les di Mi ejemplo para que lo sigan. Hagan lo mismo que Yo he hecho con ustedes». Juan 13:5,12–15 (NTV)

Guardó silencio ante Sus acusadores
Angustiado Él, y afligido, no abrió Su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de Sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió Su boca. Isaías 53:7

Fue escarnecido por hombres perversos
Le escupieron, le quitaron la caña de junco y lo golpearon en la cabeza con ella. Cuando al fin se cansaron de hacerle burla, le quitaron el manto y volvieron a ponerle Su propia ropa. Luego lo llevaron para crucificarlo. […] La gente que pasaba por allí gritaba insultos y movía la cabeza en forma burlona. Mateo 27:30,31,39 (NTV)

Fue crucificado con delincuentes comunes
Crucificaron con Él a dos ladrones, uno a la derecha, y otro a la izquierda. Mateo 27:38

Se rebajó a nuestro nivel
La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo. Filipenses 2:5–7 (NVI)