Soraya Abu Naba’a presenta muestra “Interceptación de un momento”

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El pasado miércoles 28 de enero se inauguró con un cóctel cortesía de El Catador con vinos de Palo Alto, la muestra “Interceptación de un momento” a cargo de la artista visual Soraya Abu Naba’a.

Con más de 200 asistentes entre amantes del arte, personalidades del mundo artístico y coleccionistas se disfrutó de una distinta propuesta de la joven artista.

La presentación incluye una selección de los trabajos más representativos de la creadora durante los últimos diez años (2005 -2015).

De manera que el compendio de obras que integran la propuesta, en su mayoría de gran formato, será acogido por el Salón la Cúpula del Palacio Nacional de Bellas Artes hasta el 15 de marzo.

En el conjunto se registran óleos, dibujos e instalaciones que invitan al espectador a sumergirse en un espacio de colores, mutaciones, líneas y figuras amorfas que invaden el área del cuadro y que procuran un recorrido por la trayectoria de la artista, su evolución pictórica y el resultado de sus nuevas investigaciones.

En sus trabajos, Abu Naba’a desafía el dibujo y la pintura habituales, rompiendo con lo bello hegeliano y produciendo otra belleza -perturbadora y seductora-. Sin embargo, conserva las exigencias académicas… una anatomía dominada y una factura rigurosa, un proceso sigiloso y una limpidez final, con un acabado distinto.

Sus composiciones gráficas son el preludio a trabajos pictóricos que aúnan el valor estético, el estudio sicológico, el sentido social. Dentro de su originalidad, ella introduce los colores y otros componentes estructurales en diferentes formatos y planos, combinando la geometría sensible y la fluidez formal hasta un barroquismo.

Soraya Abu Naba’a ha sabido evolucionar como artista contemporánea, plural y polifacética, hasta incursionar en la instalación, las imágenes en movimiento y la fotografía, con resultados felices.

La muestra, que despliega generosamente en los espacios de la Cúpula, módulos y modos de una fantasía asombrosa pero controlada, bien corresponde a un temperamento y un talento del siglo XXI.