Saludo a Jesse Miranda

Aproximadamente setecientas personas asistieron el miércoles por la noche a la recepción patrocinada por la Oficina de Relaciones Hispanas de las Asambleas de Dios en honor al pionero pentecostal, Jesse Miranda, Jr.

Miranda, juntamente con el presbítero ejecutivo del área sur oeste, Dan C. Betzer, ha sido el presbítero ejecutivo actual que ha servido más tiempo, elegido por primera vez en 1995 como el presbítero ejecutivo del West Spanish Language Area, el primer presbítero ejecutivo hispano no residente. También es el fundador y director del Jesse Miranda Center for Hispanic Leadership en Vanguard University en Costa Mesa, California.

«Él ha servido en la manera más excelente», dice el director de la Oficina de Relaciones Hispanas, Dennis J. Rivera. «No hay suficiente palabras para expresar nuestra gratitud a Jesse Miranda. Él ha abierto puertas para nosotros. Él ha invertido en la próxima generación».

Pero Miranda no solamente es una figura icónica en las Asambleas de Dios. Christianity Today lo nombró «el abuelo del protestantismo Latino». Con su espíritu irénico, Miranda de 80 años, es ampliamente reconocido como la fuerza detrás de la unificación de los evangélicos hispanos divididos en los Estados Unidos sobre problemas como educación teológica, éticas sociales, y reconciliación racial.

Miranda, quien empezó predicando a los 19, sirvió como presidente fundador de la multidenominacional Alianza de Ministerios Evangélicos Nacionales (AMEN) y como director ejecutivo del National Hispanic Christian Leadership Conference, la organización cristiana hispana más grande de la nación. Recibió su diploma universitario de Vanguard University, su maestría de Biola y Fullerton, y un doctorado de Fuller Theological Seminary.

Él es el autor de The Christian Church in Ministry, la cual ha sido traducida en 10 idiomas, y Liderazgo y Amistad. Miranda sirvió como superintendente del distrito Pacifico Sur latinoamericano desde 1984-1992, también sirvió como instructor en Latin American Bible Institute desde 1959-1978. En total, sirvió como presbítero general de la AD por 41 años.

Miranda creció en Albuquerque, New Mexico, hijo de un aserradero mexicano y una madre de descendencia española con una educación de tercer grado. El ha sido un constructor de puentes entre varias entidades étnicos, generacionales, denominaciones, y políticas.

«Desconfío cuando los sentimientos de cristianos vienen de un punto de vista, nacionalista, político, y legal en vez de la Biblia», Miranda le dijo a Evangelio Pentecostal en 2008.

Samuel Rodriguez, presidente del National Hispanic Christian Leadership Conference, la organización evangélica hispana más grande de la nación, llamó a Miranda su «padre espiritual» en la recepción. Rodriguez comentó que Miranda fue el primero en servirle como un ejemplo para seguir como ambos pentecostal y hombre con educación superior.

«Ha dejado para nosotros un enorme legado a seguir», dijo Wilfredo «Choco» De Jesús, uno de los tres hispanos en el presbítero ejecutivo reconfigurado, uniéndose a los recién electos Daniel De León y Melissa J. Alfaro.

En la recepción, Miranda felicitó a Alfaro por quebrar la barrera como la primera Latina presbítero ejecutivo. Miranda animó a la audiencia en su gran mayoría de hispanos a no conformarse al estatus de segunda clase, y no ser solo seguidores, sino líderes para la gloria de Dios. La membresía de las AD hoy en día está constituida de veintidos por ciento de hispanos.

Miranda agradeció a su esposa Susan, con quien ha estado casado sesenta años y sus hijos, Jack, Michael, y Cindy, por su apoyo durante toda su bastante ocupada vida ministerial.

«Soy lo que soy debido a mi familia», dijo Miranda.

El Concilio General votó el miércoles para nombrar a Miranda como un presbítero general honorario basado en la resolución patrocinada por el Southern Pacific District Council.