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AUTODISCIPLINA

AUTODISCIPLINA

Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien no sabe dominarse.
Proverbios 25:28 (NVI)

Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio.
2 Timoteo 1:7 (NVI)

Por falta de dominio propio, muchos hombres se pasan la vida lidiando con dificultades de su propia factura y haciendo imposible el éxito a causa de su propia aspereza y brusquedad; mientras otros, siendo menos dotados, se abren camino y alcanzan el éxito a base de simple paciencia, ecuanimidad y dominio propio.
Samuel Smiles (1812–1904)

Una persona sin dominio propio sería como un auto que recorre las calles sin chofer.
Juan Carlos Fiorini

Para adquirir maestría en el dominio propio acude al Gran Maestro.
Johann Friederich Lobstein (1736–1784)

No pudiendo regular los acontecimientos, me regulo a mí mismo; y me ajusto a ellos si ellos no se ajustan a mí.
Michel de Montaigne (1533–1592)

El autocontrol es la capacidad de mantener la cabeza fría mientras alguien te la calienta.
Anónimo

Dominarse uno mismo y someter las propias pasiones es aún más digno de elogio por el hecho de que son bien pocos los que saben hacerlo.
Francesco Guiccardini (1483–1540)

Conquístate. Mientras no lo hagas no serás más que un esclavo, pues es casi lo mismo ser subyugado por apetitos ajenos que por los propios.
Richard Burton (1861–1940)

El dominio propio es un factor clave para alcanzar el éxito. No podemos controlarlo todo en la vida, pero sí podemos controlarnos a nosotros mismos.
Jan Mckingley Hilado (n. 1991)

Toda tentación resistida, toda noble aspiración alentada, todo pensamiento pecaminoso reprimido, toda palabra hiriente no pronunciada añaden una pizca de energía al ímpetu del gran movimiento que lleva a la humanidad hacia una vida más plena y una manera de ser más digna.
John Fiske (1842–1901)

¿Quieres conocer a la persona de quien tienes más razones para cuidarte? Tu espejo te dará una imagen bastante acertada de su rostro.
Richard Whately (1787–1863)

No tienes poder sobre los tiempos que corren. No se te ha facultado para rescatar a todo un mundo sumido en la deshonestidad. Sobre un solo hombre tienes poder absoluto e incontrolable. A él redime y vuelve honesto.
Thomas Carlyle (1795–1881)

Para gozar de libertad es preciso que nos controlemos a nosotros mismos.
Virginia Woolf (1882–1941)

Se ha difundido la tontería de que la gente buena no sufre tentaciones. Eso es obviamente una mentira. Solamente quienes resisten la tentación saben lo fuerte que es. […] Un hombre que cede a la tentación al cabo de apenas cinco minutos simplemente no sabe cómo habría sido resistirla una hora más. En cierto sentido esa es la razón por la que las personas malas saben tan poco acerca de la maldad. Casi no han tenido tentaciones porque siempre se han rendido a ellas.
C. S. Lewis (1898–1963)

Si educamos a nuestros hijos para que tengan dominio propio, para que se hagan el hábito de poner freno a sus pasiones, prejuicios y tendencias malsanas sometiéndolo todo a una voluntad íntegra y racional, habremos hecho mucho por eliminar tristezas y pesares durante el resto de su vida, además de crímenes contra la sociedad.
Benjamin Franklin (1706–1790)

La autodisciplina comienza por el dominio de nuestros pensamientos. Si no controlamos lo que pensamos, no podemos controlar lo que hacemos. En resumidas cuentas, la autodisciplina nos permite pensar antes de actuar.
Napoleón Hill (1883–1970)

Tengo por más valiente a quien vence sus propios deseos que a quien conquista a sus enemigos. La victoria más difícil es sobre uno mismo.
Aristóteles (384 a. C. –322 a. C.)

El más poderoso es quien se domina a sí mismo.
Séneca (4 a. C. –65 d. C.)

Exígete una conducta superior a la que los demás esperan de ti. Nunca te justifiques. Nunca te compadezcas de ti mismo. Sé un maestro exigente contigo mismo, pero tolerante con los demás.
Henry Ward Beecher (1813–1887)

Para entender lo íntimamente —de hecho lo inseparablemente— que está ligado el dominio propio a la felicidad, un hombre no tiene más que mirar su propio corazón y el mundo que lo rodea. […] Observando la vida de hombres y mujeres, percibirá cómo la palabra precipitada, la respuesta amarga, el acto engañoso, el prejuicio ciego y el resentimiento sin sentido traen aparejadas la desgracia y aun la ruina.
James Allen (1855–1942)

Oh, bendito Jesús, haz que mi alma se aquiete en Ti.
Permite que Tu poderosa calma reine en mí.
Gobiérname, oh Rey de la Calma, Rey de la Paz.
San Juan de la Cruz (1542–1591)

1 Corintios 7:5 (NVI) No se nieguen el uno al otro, a no ser de común acuerdo, y sólo por un tiempo, para dedicarse a la oración. No tarden en volver a unirse nuevamente; de lo contrario, pueden caer en tentación de Satanás, por falta de dominio propio.

Romanos 8:5 (NVI) Los que viven conforme a la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza; en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los deseos del Espíritu.

Lucas 10:27 (NVI)
Como respuesta el hombre citó:
—“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser, con todas tus fuerzas y con toda tu mente”, y: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.”